08 octubre 2011

Salgamos del Euro


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¿Qué hacemos en el Euro? La respuesta simple es: dejarnos expoliar por los llamados a si mismos países virtuosos y degradar económica y moralmente nuestras sociedades para que desesperados y roto el tejido social aceptemos, como salvación, una colonización económica total.

¿Es fácil salir del Euro?. Rotundamente no. La salida del Euro será un proceso difícil y doloroso, pero después nos permitirá tener un cierto control de nuestro destino y recursos.

Para ilustrar el proceso actual conviene explicar que, propaganda aparte, hasta ahora los ciudadanos de los países virtuosos no han aportado ni un solo Euro, sino más bien han obtenido jugosos beneficios.

En primer lugar, los rescates, de Grecia, Irlanda y Portugal no han sido donaciones sino prestamos a corto plazo y con un alto interés, con obligación de privatizaciones forzosas, como el caso de Portugal, en breve plazo.
De los primeros, los países más beneficiados son los que han adelantado más dinero: Alemania, Francia y Holanda por este orden.
De las segundas, a pesar de los intentos desesperados de los portugueses de ser comprados por Brasil, es muy probable que la parte del león se la lleven los mismos.

En segundo lugar, la huida de capital de Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España hacia Alemania, cuyo índice es la famosa prima de riesgo, le permite financiarse a unos intereses muy bajos, lo que facilita su desarrollo, la ya elevada competitividad de sus empresas y su capacidad económica de cara a los procesos privatización que se avecinan. Francia, Holanda y Austria, la primera en menor medida, también disfrutan de esta bonanza.

En tercer lugar, el “esfuerzo” del Banco Central Europeo en comprar bonos del Tesoro de los PIIGS, es, siempre que estos apliquen las medidas de austeridad necesarias para pagar los intereses primero y devolver el principal despues, un gran negocio para Alemania. Veamos en que consiste: Cuando el BCE compra deuda de España, no paga el valor nominal de los bonos, sino una fracción del mismo, ya que debido a la baja calificación crediticia de España el “mercado” los devalúa. No obstante España, cuando llegue el momento del vencimiento, está obligada a devolver el valor nominal. Y además, hasta ese momento los elevados intereses los cobra el BCE o sea Alemania y resto de virtuosos.

El BCE anota en el activo los bonos comprados y en el pasivo de su Balance unos Euros que fabrica de la nada. ¡Ni un Euro de los contribuyentes! Los Euros que adelanta para comprar los bonos los paga con cargo a los muy substanciosos intereses que recibe.

Es decir, el gran teatro, oculta la realidad: Que el mantener Grecia, y el resto, a flote es la única manera de perpetuar el expolio y ganar tiempo para transferir el riesgo de los bancos alemanes y franceses tenedores de los bonos al BCE.

Las grietas de este edificio son dos: La primera y más obvia que dejemos de pagar y que este proceso de impago sea desordenado y no lo puedan controlar, con lo que el BCE, o sea sus socios más distinguidos, tendrían que hacer frente a las pérdidas.
La segunda es el abandono del Euro de países como Italia o España. La consiguiente devaluación de sus monedas en relación al Euro reduciría en estos países, substancialmente, la compra de productos alemanes. Sería un torpedo en la línea de flotación de la economía alemana, a la que un Euro fuerte le permite comprar materias primas, mano de obra y servicios baratos en dólares y vender sus productos en Euros caros en su principal mercado: Europa. Conviene señalar que el comercio exterior con EE.UU. y Asia se realiza en dólares, o bien con productos exclusivos en los que, al menos de momento, no tiene que competir.

El modelo económico alemán requiere un Euro fuerte de cara al exterior del UE y clientes cautivos en Euros en la UE. Por eso Angela Merkel adora el Euro y en caso necesario están dispuestos a aplicar medidas extremas.

La estrategia en curso tiene tres vías:
a) Mantener a los pacientes vivos, para dar tiempo a los bancos e instituciones financieras alemanas a transferir su riesgo al ECB. Además, con un ritmo adecuado, el ECB comprará bonos más devaluados y con mayor interés, obteniendo un mayor beneficio sin que se mueran los pacientes.
b) Establecer una estrategia que permita reducir la deuda de los PIIGS, a cambio de obtener activos de los mismos vía concesiones y privatizaciones. El caso ejemplar es el llamado Plan Eureca para Grecia.
c) Una campaña de propaganda de intimidación, desprecio y engaño masiva para mantener a los pacientes atemorizados y atenazados.

El Proyecto Eureca, diseñado por una consultoría alemana, consiste en lo siguiente: Reducir la deuda de Grecia de un solo golpe del 145% al 88% del PIB sin que se produzca impago, es decir asegurando los activos de los bancos. Para ello Grecia tendría que recomprar al BCE bonos por el monto preciso para reducir su deuda.
Para obtener los fondos necesarios Grecia transferiría de una vez a una entidad no gubernamental griega la propiedad de todos los activos del Estado, esta entidad vendería los activos a un holding creado por la UE, el cual pagaría a dicha entidad griega para que Grecia, con el dinero recibido, recomprara sus bonos al BCE.

Es decir, al final del proceso Grecia habría privatizado el país a cambio del 50% de su deuda. Los griegos vivirían de alquiler en su país pagando además intereses por algo que ya no es suyo.

El holding, por sus parte, procedería a subastar los activos griegos para recuperar, con beneficios, el dinero aportado por los miembros del holding: Los virtuosos.

Pero además ayer, una entrevista en el periódico alemán Handelsblatt, lo dejaba claro: La continuación del Euro está ligada a que la zona Euro tenga un gobierno central europeo fuerte, para el que contemplan dos alternativas: Que Alemania organice y dirija o que Alemania organice y Francia dirija. Esto último con reservas ya que Francia no acaba de abandonar su ramalazo revolucionario. Se restaura el absolutismo.

¿De verdad queremos seguir en la UE?.

05 octubre 2011

¿Qué hacemos en la UE?


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¿No es momento de preguntarse que hacemos en la UE? .

Un colega que se declara euro entusiasta, cuando se le pregunta por las ventajas de pertenecer a la Unión Europea recurre a tres ejemplos: Las subvenciones, es decir los centenares de banderitas azules que apadrinaron toda clase de obras, la sensación de entrar en Suecia sin que te hicieran pasar por una trampilla y te pidieran el billete de vuelta y, faltaría más, lo cómodo que es viajar sin tener que cambiar dinero.

Pueden parecer triviales pero, a fuer de repetidas, se han colado en el subconsciente colectivo de tal modo que solo por hacerse la pregunta el interlocutor te mira fijamente para asegurarse que no estás de broma, y una vez confirmado te escudriña en busca de alguna señal de demencia. No es cosa de desmontar aquí, con detalle, los ejemplos del colega, pero si rebatirlos con algunos ejemplos igual de simples y unos pocos datos. Vamos allá.

Todos hemos pasado delante de la dichosa banderita, que con frecuencia ocultaba detrás un monstruo amarillo con letras negras “Liebherr”, al entrar en los edificios oficiales o aparcamientos, los scanner y las maquinitas para validar el ticket son “Made in Germany”, los trenes del “milagro español” de la Expo fueron franceses gracias al chantaje con ETA, pero las máquinas eran de SIEMENS. Fene no tiene nombre alemán, pero si una enorme grúa puente ociosa, con el letrero ASTANO, desde que nos unimos al club. El trabajo está en los reconvertidos astilleros para barcos de lujo de Kiel. El mismísimo honorable Pujol viajó a Wolfsburg para asegurar a los alemanes de Volkswagen la subvención, con dinero prestado por bancos alemanes como ahora sabemos, para que por favor siguieran fabricando sus coches en Barcelona. Bueno, esto pueden parecer meras impresiones, ejemplos aislados, pero los que echaban las cuentas, entonces en Bonn, lo tenían claro: Con banderitas, turistas gastadores y todo éramos un gran negocio, nuestro déficit comercial con Alemania desde 2000 a 2007 pasó 10.000 a 25.000 millones de Euros y en 2009, en plena crisis, fue de 15.000 millones. ¿Será que tenemos adicción? La explicación merece un capitulo aparte.

Yo también recuerdo el bochorno, casi vergüenza, que daba llegar a la aduana con aquel pasaporte verde, con el estigma franquista en la portada, pero también la envidia que daba ver pasar sin control alguno, en el aeropuerto de Frankfurt, a kuwaitíes, y norteamericanos (estos tenían puerta especial). O sea que la cosa del libre paso ha tenido y tiene que ver poco con ideales compartidos y mucho con dinero y poder. Mi casera de Karlsruhe me miraba atravesado hasta que supo que cobraba de la SIEMENS.

El argumento más sólido a favor de nuestra permanencia en la UE es, contra lo que pudiera parecer, el último. Todos hemos multiplicado mal el cambio, y buscado con desesperación en el aeropuerto la chocolatina que costaba justo las monedas que sobraban. Todo hasta que se descubría que con el Deutsche Mark se podía pagar el hotel y muchas cosas, en casi cualquier lugar de Europa, de Paris a Budapest. No son argumentos sólidos, lo sé. Además el euro entusiasmo, es el resultado de huir de nosotros mismos, de un país que no nos gustaba, y no la búsqueda de amigos comunes. Y esto tiene un componente irracional difícil de combatir.

Así que en una próxima entrada vamos a explicar uno de los planes alemanes para salvar a Grecia: Se llama Projecto Eureca y nos puede dar idea de cómo se las gastan los amigos en el club al que nos hemos unido.

No puedo resisitir la tentación de meterme con Zapatero, al que sus colegas de la UE no le han ahorrado el último trago amargo. Él que no se levantaba al paso de la bandera norteamericana, el heroe de Irak, el de la Alianza de las Civilizaciones, nos deja metidos en el sinsentido de Afganistan y en en una trágica coda final, nos une al Escudo Antimisiles de USA, que creará en la base de Rota 1000 puestos de trabajo 1000, de "alta cualificación" en la hostelería, sin contar el refuerzo de trabajadoras del amor, que podrán dejar el centro de Barcelona para evitar abochornar a los cristianos del "seny del eixample".


02 octubre 2011

Capitalismo y crecimiento. La tirania de la Tecnostructura




Uno de los elementos clave del Capitalismo es la necesidad de un crecimiento continuo en el volumen de productos y servicios generados. No es una característica más, es su misma esencia.

Esto ha sido siempre así, la ambición, la codicia y el deseo de poder son el gran motor de la historia. El impulso al desarrollo del capitalismo en sus primeros estadios, se ajustaba al mismo patrón, los grandes conglomerados industriales: Thyssen, DuPont, Siemens, Benz, Westinghouse, Ford en la industria, pero también en las finanzas, la llamada Haute Banque, con los Rothschild y JP Morgan, son el resultado de la codicia, la ambición de dinero y poder de individuos enérgicos y capaces.

En este modelo los individuos eran los titulares de los derechos y obligaciones ante la ley de las empresas que creaban.

El primer cambio sustancial a este modelo se produce en el siglo XX, con la transformación de estas empresas individuales en Corporaciones, en Sociedades Anónimas, a las cuales se reconocen los mismos derechos ante la ley que hasta entonces estaban reservados a los individuos.

Esto es un cambio revolucionario, que por una parte facilita la acumulación de capital necesario para las grandes empresas industriales, al permitir capturar los ahorros no solo de grandes fortunas, sino también de los “rentiers” y por otra diluye las responsabilidades, en caso de fracaso, en la Corporación.

Las nuevas empresas dejan de estar dirigidas por los dueños o grupos familiares muy allegados a los dueños, para pasar a ser controladas por lo que Galbraith llama “tecnostructura”: un grupo de individuos altamente cualificados que sin ser los dueños, ejercen el poder de facto sobre las empresas y se benefician de ellas, sin asumir ninguna responsabilidad en caso de fracaso. Esta combinación incentiva la asunción de riesgos, crecer, para obtener mayores beneficios, con independencia, en muchos casos, del destino final de la empresa.

Las grandes empresas, en el siglo XX, en especial en el mundo de las finanzas, son únicamente una tecnostructura, que manipula o engaña, si es preciso, a los propietarios que, aprovecha la protección jurídica que recibe la corporación a la que pertenecen, y el acceso privilegiado al poder, que les confiere su condición de “expertos” para que la sociedad funcione conforme al modelo capitalista, para explotar los recursos de de un país, del planeta, en su exclusivo beneficio. Son estas empresas las que financian y se benefician del gigantesco desarrollo industrial y científico del siglo, pero también de 30 años de guerra desde 1914 hasta 1945.

Sin embargo había una última barrera al crecimiento: la creación de capital, de dinero, incluso a una escala enorme como la desplegada por EE.UU. en la II Guerra Mundial, era insuficiente y estaba limitada por la convertibilidad del billete de banco en oro o plata. Los sucesivos episodios de hiperinflación, booms, crash y depresión económica, lo demostraban. La gigantesca necesidad de recursos de la Guerra Fría y, sobre todo de la Guerra de Vietnam, requería otro cambio revolucionario: Eliminar la convertibilidad de los billetes de banco, con lo cual la creación de dinero, o lo que es lo mismo de obligaciones de producción, podía ser ilimitada.

Así en el estadio actual, el Capitalismo es una tecnostructura, que ocupa las instituciones financieras, desde las que controla el poder político y judicial, la que, mediante la regulación del flujo de creación de dinero y la fijación de los intereses asociados, establece el ritmo con el que debemos producir bienes y servicios: Es decir crecer. Sin crecimiento no es posible ni atender los intereses ni fijar un valor al billete de banco y todo el sistema de vendría abajo.

El crecimiento es el talón de Aquiles del sistema, y por ello, una de las aproximaciones más interesantes para combatirlo es el movimiento por el Decrecimiento.

Carlos Taibo uno de los defensores de este movimiento dio hace unos días una charla a los 15M de Moratalaz, y fue, además de interesante muy emocionante ver a un profesor de la UAM bajo un árbol, explicando, que lo que, después de años de propaganda, hemos aceptado como obvio no lo es. Plantea preguntas tan interesantes como: ¿Tenemos que estar todos ocupados en producir?.

En 1995 Jeremy Rifkin en "El fin del trabajo" ya planteaba el problema, y algunas alternativas, no en la linea libertaria y ecologista de Taibo, pero que pueden ser un camino.

Quizás el nombre se olvide, pero el 15 M estará siempre para muchos en esas charlas al aire libre, que despacio pero seguro, están cambiando nuestra manera de ver el mundo y estoy seguro que fructificarán.

Me pregunto, por qué no sería posible, auto organizarse y extender estas charlas a nuestro entorno de amigos y conocidos, para plantearse casi todo. Capacidad no falta. ¿Queremos?

25 septiembre 2011

Retazos de historia


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En 1871 después de la derrota de Francia por Prusia en Sedan, Francia se vio obligada a pagar como reparaciones de guerra 5000 millones de francos en cinco años. Para asegurarse el pago Bismarck mantuvo ocupadas ciudades de Este de Francia, cuya liberación se iría haciendo efectiva a medida que se recibían las indemnizaciones. Solo el abandono de Paris por parte del ejercito prusiano ya supuso un pago inicial de 200 millones de francos.

El jefe de la casa Rothschild en Frankfurt escribía en agosto de 1871 a su hermano Alphonse en Paris que “el castigo de Francia debe de ser ejemplar para satisfacer a la opinión pública aquí”. Así que Bismarck, a cambio de ceder en sus pretensiones de territorios, exigió que una parte importante de las reparaciones fueran en oro y el resto en táleros, la moneda prusiana de la época. Las pretensiones de Prusia, le merecían a Alphonse Rothschild el siguiente comentario “reparaciones desmesuradas que no solo pueden hundir al país derrotado en el caos económico sino que puede destrozar la economía europea en su conjunto…”. Estas palabras, que pueden recordarnos el trato que se da hoy a Grecia, fueron proféticas de una forma inesperada. Francia fue capaz de devolver en 3 años la astronómica reparación y un rio de dinero inundó, en un tiempo record, el, ya entonces, Reich alemán.

Este dinero conjuntamente con una liberalización de los requisitos para establecer instituciones financieras, así como un boom en la construcción, dio lugar a una burbuja especulativa en Alemania y Austria que estalló el 9 de mayo de 1873, el Viernes Negro, que se llevó por delante el sistema financiero europeo y de EE.UU. del cual tardaron casi un lustro en recuperarse.

En 1920, después de la derrota en la I Guerra Mundial, Francia se tomó la revancha y exigió a Alemania unas reparaciones astronómicas. Una parte de las cuales se cobraban directamente en especie con soldados franceses y belgas destacados en las minas de Alsacia. En este caso la desastrosa política económica alemana, la obligó en 1930 a declarar el impago de la deuda y a la consiguiente crisis económica en 1931. Las terribles secuelas de esta crisis son conocidas.

Al finalizar la II Guerra Mundial, debido al espanto ante la magnitud del desastre, y en mayor medida el anticomunismo, se establecieron para Alemania Occidental una condiciones muy favorables para favorecer su recuperación, no solo fue el Plan Marshall, sino que en 1953 mediante el denominado London Debt Agreement, firmado entre la Republica Federal de Alemania, EE.UU y el resto de países “occidentales” se acuerda por un parte abandonar por estos países la reclamación de cualquier tipo de reparación de guerra y por otra la RFA acuerda pagar únicamente la deuda impagada en 1930, fundamentalmente en manos de instituciones financieras de EE.UU. y Reino Unido, y otros prestamos posteriores realizados a Alemania. En total 32.000 millones de dólares, a los cuales se aplicó una quita, del 50%. Además el pago de los restantes 16.000 millones se alargó a 30 años con algunos pagos ligados a la reunificación de Alemania.

Unas condiciones extremadamente generosas, si se tiene en cuenta la destrucción que las tropas alemanas habían causado. Pero ya entonces, Adenauer defendía, que la RFA iría pagando tanto como pudiera pero no más. En un fenómeno de olvido colectivo y ensimismamiento asombroso los alemanes se consideraban unas victimas más, y ya tan pronto como en 1946 el Länderrat (Consejo de regiones) de Alemania Occidental recomendó a las autoridades aliadas que ante la escasez existente, se redujeran las raciones de comida para las personas desplazadas. El mando norteamericano se limitó a responder que la comida en cuestión era suministrada por otros países europeos que habían sufrido la agresión alemana.

Para Grecia, con una guerrilla comunista que había mantenido en jaque a la tropas de ocupación, las consecuencias económicas y humanas fueron terribles: 2/3 de la marina mercante destrozada, 1/3 de los bosques arrasados, 1000 pueblos borrados del mapa y 1 de cada 14 griegos perdió la vida, un peaje terrible solo superado por la URSS con 1 de cada 11. Alemania con 1 de cada 17 , Francia 1 de cada 77 y Reino Unido 1 de cada 125, en contraste con los tópicos propagandísticos, fueron más afortunados.

A este tremendo peaje economico y en vidas humanas de Grecia hay que añadir, las penalidades y el hambre de 5 años de guerra, mientras que en Alemania solo a partir de 1944 las condiciones de vida empeoraron sensiblemente.

Lo cierto es que durante el siglo XIX con su nacimiento, y en el siglo XX para acomodar sus deseos de destino especial, siempre centrada en si misma, Alemania ha estado en el origen de todas las catástrofes económicas y humanas de Europa, y sería una ironía que ahora que puede ser parte de la solución no lo haga.

Pero quizás Angela Merkel, la hija del pastor luterano, haya heredado el aroma reconcentrado de las universidades alemanas de preguerra, que tan bien describe Karl Löwith, en su libro “Mi vida en Alemania antes y después de 1933” cuando nos da cuenta del éxito de las clases de su maestro Heidegger, con su concentración en la idea de desear “aquello que es necesario” sin preocuparle las consecuencias, ni siquiera el definirlo, y se encuentre como aquel alumno que al salir de una clase de Heidegger se burlaba “Estoy resuelto pero no se a qué”.

20 septiembre 2011

Capitalismo.Tiempo de guerrillas.


Reconozcámoslo, el Capitalismo ha ganado la guerra.
Ocupa todos los resortes del poder. Los representantes electos y los jueces son ya únicamente, como en los países ocupados por el enemigo, una tapadera para dar apariencia de democracia y legalidad al expolio del ejercito invasor.
Cuando acaba la guerra, es el momento de la guerrilla. Pero atención, que la guerrilla no respeta reglas, la legalidad-vigente-que-nos-hemos-dado-entre-todos, y solo se preocupa de acabar con el enemigo utilizando todos los medios a su alcance.
La guerrilla tiene tiempo, el ejercito de ocupación no. Pasado el ardor inicial, se acomoda y necesita sosiego y orden, algo que siempre le niega la guerrilla.
Todo vuelve a lo básico y emboscar al enemigo día y noche, hasta hacerlo desaparecer es el único objetivo.

Viene la España Imperial....


Es difícil saber cual es el objetivo de la sentencia política, últimamente casi todas lo son, que condena a Otegui a 10 años de cárcel.
Una posibilidad es, que la ultraderecha, acunada por el PP y agazapada en la judicatura, de por descontada la independencia de Euskadi y quiera tomar rehenes para la negociación. Otra, más probable, es que se trate de su intento desesperado de provocar una reacción de ETA que justifique la ilegalización de Bildu y la vuelta al principio.
Salvo que ETA cometa un atentado o se active la “kaleborroka”, en las próximas elecciones vamos a ver como los nacionalistas toman el poder en Euskadi, el PSOE pasa a ser una fuerza marginal, y el PP el enemigo de referencia. Un escenario político ideal para el nacionalismo.
El escenario económico, también es favorable. Hace poco las cajas de Euskadi se fusionaron con el apoyo de Bildu y el regocijo de los empresarios. Ahora son la única caja que mantiene el formato original.
Con una tasa de paro del 10% y una sólida base de I+D integrado en las empresas, aislado de España es una región próspera de Europa.
Pronto España, el resto, en recesión económica, será como Valonia para Flandes, un lastre para Euskadi, la única región manufacturera, que tendrá que buscar sus clientes en el resto de Europa.
Cuando la energía de ambos escenarios converja, la despedida será imparable.
Cataluña, superada la difícil situación actual, tiene capacidad y energía para hacerlo, se encontrará en la misma situación y abandonará el barco.
No creo que en la UE se encuentren voces en contra de sumar socios ricos, homologables y sin problemas.
Y así, más pronto que tarde, será realidad el sueño cavernario de la España limpia de adherencias, eterna , imperial, llena de honra pero sin barcos. Malos tiempos para los náufragos.

18 septiembre 2011

La Economia II-El Dinero


Las cifras de dinero que se manejan son mareantes, fuera de la capacidad de comprensión de la mayoría, la terminología: “inyección de liquidez” o “quantitative easing”, deliberadamente oscura, todo ello hace que se nos escape, que ni siquiera, quizás, nos preguntemos por la naturaleza del dinero. Y sin embargo pocas creaciones humanas han influido e influyen tanto en nuestra vida.
Así, que aquí va otra entrada económica, esta vez para intentar explicar que es el dinero.
El dinero se ha definido de muchas maneras: como una forma de almacenar valor, como un medio de intercambio para facilitar el comercio o como la unidad de cuenta para designar lo que poseemos. A lo largo de la historia y en las diferentes culturas, ha tomado formas diversas, pero hay un elemento común en todas ellas, y es que el poseedor de dinero puede cambiarlo por los bienes o los servicios de otro.
Así que el dinero en esencia es el derecho a una cantidad de trabajo o bienes de otros.
Lo que hace peculiar el sistema monetario moderno no es el significado del dinero sino la forma de crearlo.
Los sistemas monetarios primitivos, hacían énfasis en el aspecto de valor intrínseco, por su escasez o dificultad de elaboración, del objeto representativo del dinero: caracolas, ciertos animales y piezas de oro o plata son ejemplos de este tipo de dinero. Sin embargo esta característica limitaba otra: el dinero como medio de intercambio. Así, aparecieron las notas bancarias, los billetes de banco, que eran representaciones de una cierta cantidad de oro o plata más fáciles de transportar y utilizar y que además daban el derecho al tenedor de estos billetes a recibir del emisor a la presentación del billete la cantidad de oro o plata denominada en el mismo, conservando así el billete un valor intrínseco. La convertibilidad de los billetes en oro o plata, el denominado patrón oro o plata, fue un asunto primordial de los negocios y las finanzas del siglo XIX, ya que, entre otras cosas, la cantidad de dinero que estaba en circulación en un momento determinado venia determinada por la cantidad de oro o plata disponible en el banco emisor. Y aunque las guerras o las ingentes cantidades de dinero necesarias para el desarrollo industrial dieron lugar a varios episodios de no convertibilidad, y descontrol, como el de Alemania en 1932, el descubrimiento de nuevas minas de oro y plata en América y Australia, permitió, mantener el equilibrio entre el dinero en circulación y las reservas de oro o plata de los bancos emisores, durante el siglo XIX y una gran parte del siglo XX.
En 1944, con el resto del mundo destrozado, y EE.UU. concentrando las reservas de oro y plata del mundo y el 50% de la producción del planeta, se celebra la conferencia de Breton Woods donde se decide que todas las monedas tendrán como referencia el dólar, es decir serán convertibles, en una determinada cantidad de dólares EE.UU. y por su parte cada dólar tendrá una equivalencia fija en el oro. Es decir los bancos emisores, excepto EE.UU. , tendrían reservas en dólares proporcionales a la cantidad de billetes de banco emitidos y EE.UU. tendría las reservas en oro, correspondientes a los dólares en circulación.
Este sistema funcionó hasta los años 70, cuando, debido a la Guerra de Vietnam, EE.UU. necesita una gran cantidad de dólares y Francia, sospechando que las reservas de oro de EE.UU. no se correspondían con los dólares en circulación, solicita la conversión en oro de los dólares de su reserva. El subsiguiente deterioro de las reservas de oro, obliga en 1971 al presidente Nixon a cerrar la ventanilla y el dólar deja de ser convertible en oro.
Con esta acción, se inicia una nueva era, que dura hasta hoy, en la cual los billetes de banco no representan valor intrínseco alguno y donde el valor de cada moneda en relación con las otras, se fija en un mercado de divisas en función de su abundancia o escasez y la cantidad de bienes y servicios que se supone que se pueden obtener con cada una de ellas. Las monedas de países pobres y subdesarrollados no cotizan en este mercado y por lo tanto solo tienen valor local.
Pero, ¿Cómo se crea el dinero en este nuevo sistema en el que todo es relativo?. Galbraith decía que el proceso mediante el cual se crea el dinero es tan simple que repele a la razón. Es la era del denominado dinero “fiat”, o sea hágase, donde se concede a unas entidades: los bancos, el monopolio de la creación de dinero.
El método mediante el cual los bancos crean dinero se llama “Fractional Reserve” , y se basa en que los bancos solo necesitan mantener en sus cuentas una parte de los depósitos que reciben. Supongamos, que este porcentaje es del 10% y que en un banco se presenta un depositante con 1000 €, que ha obtenido de alguna manera, el banco registra estos 1000 € en la cuenta del depositante, a continuación se presenta un cliente a pedir un crédito, como el banco solo tiene que mantener un 10%, le presta 900 €, que registra en la cuenta del deudor, el cual a continuación toma los 900 € y paga a sus acreedores ingresando los 900 € en otro banco en la cuenta de los mismos, el segundo banco ahora tiene 900 € más , de los cuales solo tiene que conservar el 10%, así que presta 810 € a un cliente suyo el cual a su vez toma los 810 € y los ingresa en la cuenta de sus empleados en otro banco, el cual ahora dispone de 729 € para prestar, 810 € menos el 10%, y así sucesivamente, manteniendo cada banco solo una fracción, hasta que, una vez descontado el 10%, no queda nada para prestar. En ese momento se habrán prestado 10000 €, o sea el 1000 % de los 1000 € iniciales. Es decir los bancos por el mero hecho de anotar un saldo en las cuentas de los deudores han creado 9000 €. ¡Esto se llama poder!
En la práctica, los bancos ni siquiera esperan a disponer de los depósitos para prestar dinero, sino que prestan el dinero y buscan los depósitos después.
Este dinero creado es totalmente real, y en este mecanismo se basan nuestras vidas, pero lo más importante es que: Todo el dinero creado por los bancos nace como crédito y por lo tanto con la obligación de devolverlo.
Los 9000 € entonces desaparecerían cuando se devuelvan los créditos, pero en realidad esto no es cierto, ya que con el crédito va asociado un interés y por lo tanto, con un interés del 2%, tendríamos que devolver, 9180 €, los 9000 € creados y 180 € más que se tendrían que crear de alguna manera.
Es decir el sistema monetario actual, por su propio diseño, obliga a que crezca continuamente la cantidad de dinero en circulación en una cantidad al menos igual a la necesaria para atender los intereses del dinero ya creado.
Como el dinero representa el derecho a una cantidad de bienes y servicios, esto significa que los bienes y servicios que producimos tienen que crecer constantemente, al ritmo de la creación del dinero.
Vivimos en un sistema condenado al crecimiento donde el sistema financiero determina el ritmo al que debemos de hacerlo.
Pero, ¿Quién crea el dinero original, los 1000 € de nuestro ejemplo y los 180 € de intereses? y ¿Quién fija los intereses?. Ese es el papel de los Bancos Centrales de cada país con moneda propia. El Banco de Inglaterra, la Reserva Federal y, en el área euro, el Banco Central Europeo crean literalmente dinero de la nada anotándolo en la cuenta de los bancos comerciales como préstamo con un interés, que será el de referencia, por debajo del cual, lógicamente, estos no harán prestamos. Los bancos comerciales ponen el nuevo dinero en circulación, para que a cambio entreguemos bienes y servicios adicionales, que soporten este nuevo dinero creado.
¿Qué ocurre, si no creamos esos bienes o servicios adicionales? Si no somos capaces de crear bienes o servicios al ritmo de creación de dinero, o si el dinero se emplea en operaciones especulativas que no generan riqueza, entonces el sistema simplemente deja de funcionar. Y en esas estamos.

12 septiembre 2011

Reflexiones en el 11S



Las víctimas murieron como peces o como langostas, fuera de la historia, en la zona documental que no conoce registros… allí donde el número de los que sufren carece de sentido.
Este oportunista texto de Ernst Jünger, en 1944, cuando ya era evidente para alguien tan bien informado como él, que la derrota era inevitable, refleja sin embargo muy bien los horrores que en este mismo instante sufren millones de seres humanos en el cuerno de África, tan cerca y tan lejos de nosotros como los campos de concentración del Este y sus atrocidades lo estaban de Jünger.
La verdadera dimensión del horror, es únicamente individual, tiene nombre, familia, ilusiones, una historia vital. Fuera de esta dimensión individual, el hombre, quizás por su condición fundamentalmente tribal, es incapaz de comprenderlo.
Solo debajo de la nube de polvo y los cascotes del 11S, en los relatos detallados, con nombres y apellidos, descubrimos la enormidad de la tragedia.
La misma nube, el mismo estruendo, ha cubierto decenas de veces las calles de Bagdad, Beirut y Gaza, pero solo son daños colaterales, porque todo ha ocurrido fuera de la historia, y no sabemos, ni sabremos los nombres de los sacrificados. Como tampoco sabremos los nombres de los niños, mujeres y hombres que mueren de hambruna en este mismo instante.
Los nombres de los 3000 muertos del 11S han sido grabados en piedra, y así inmortalizar cada sufrimiento individual. Sin embargo la ceremonia para honrarlos ha tenido que celebrarse, solo como un espectáculo televisivo, en un Manhantan medio vacío acordonado por temor a un ataque terrorista.
Quizás, como se temía Jünger en 1944, las incontables victimas que hemos dejado en el camino para construir nuestra “modélica” sociedad claman venganza.

24 agosto 2011

Un conto dedicado aos amigos

De pequeno, camiñando polo peirao da Coruña eu lle preguntaba sempre o meu pai como era que as barcas que fendian o mar, non lle facian mal. Meu pai, supoño que xa farto, me dixo un dia, que o mar era tan educado que cando chegaban as barcas se botaba a un lado para deixalas pasar, e o ronsel que deixaban eran as ondas do mar que empuxaban e empuxaban pra axudalas a arribar.
Os amigos verdadeiros, son como o mar do conto de meu pai: Sempre no seu sitio, apartandose para non molestar, e axudando e axudando para que todo chegue, e ao rematar volta ao seu sitio, como a marea, listos para volver a axudar. Remato con un poema que sempre me gustou moito:

Vives no suave corazón da choiva,
desta salvaxe noiva que me apreta
na quentura das eiras amorosa


17 julio 2011

Es la Economía

Hace años nos enseñaban la regla de interés simple y compuesto y poco más, hoy quizás ni esto. Los elementos de un Balance, que significa una acción, como se crea el dinero o que es la inflación, no forman parte del temario académico básico. Sin embargo su conocimiento y su comprensión a un nivel elemental es clave para formar ciudadanos informados y por lo tanto capaces de elegir. No son asuntos complejos, al menos no más complejos que comprender a Platón, Aristóteles o Nietzsche o aceptar, contra toda lógica, que en caída libre un martillo y una pluma irían a la misma velocidad (para tranquilizarnos nos aclaran que es el vacío, o sea donde no podemos comprobarlo facilmente). Esto no es más que el intento modesto de un amateur por arrojar alguna luz sobre asuntos económicos, utilizando elementos de conocimiento común.

Deuda y déficit.

La deuda es el dinero que el Reino de España (deuda soberana) o los particulares y empresas de España deben y que tienen que devolver con intereses. En si misma la deuda no es un problema siempre que con los ingresos seamos capaces de atender el pago de los intereses cuando vencen. Por eso no es relevante decir que la deuda soberana de Alemania o de Holanda es del 70% de su PIB (toda la riqueza que produce un país en un año) y que la deuda soberana de España es solo del 60% del PIB. Lo importante es si tenemos capacidad para atender el servicio de esa deuda (los intereses). Por otra parte aunque tanto en España, como en Alemania u Holanda la deuda más importante es la de particulares y empresas, nuestra deuda total es el 360 % de nuestro PIB mientras que Alemania y Holanda están en el 260%. Es decir que lo que nos distingue de los virtuosos no es la deuda soberana sino la privada. Pero hemos dicho que la deuda no era un problema, así que daría igual el monto de la deuda. Entonces ¿Cuál es la diferencia?


Déficit Presupuestario y Balance por Cuenta Corriente.

El Déficit Presupuestario o Déficit Público es la diferencia entre los ingresos del Estado, como impuestos y tasas sobre el resultado del proceso de creación de riqueza, y los gastos, entre otros el servicio de la deuda soberana. Y nuestro déficit ha llegado al 11% del PIB mientras que el de Alemania no pasó del 2,5 % del PIB. ¿Cómo se cubre esa diferencia? Dentro del Euro solo hay una opción : pedir dinero prestado, en nombre del Reino de España, a inversores privados: Los famosos “mercados”. El Balance por Cuenta Corriente, es la diferencia entre lo que nos pagan por todos los bienes y servicios que exportamos y lo que pagamos por los que importamos. Y mientras Alemania tiene un superávit de 162.000 millones de Euros al año, España tiene un déficit de 66.000 millones. Por lo tanto nuestro sector privado también necesita, para continuar con su actividad, pedir dinero prestado a los “mercados”. Así que tanto para financiar el Déficit Presupuestario, el Estado, y el déficit de la Balanza por Cuenta Corriente, los particulares, hay que acudir constantemente a los mercados a pedir dinero. Pero el objetivo de los mercados es prestar el dinero para obtener una rentabilidad, así que solo seríamos unos magníficos clientes. Aquí es donde entran otros dos conceptos: Liquidez y solvencia.

Liquidez y solvencia.

La liquidez, es la capacidad de disponer de dinero o convertir nuestros bienes en dinero en un momento determinado. Solvencia es la capacidad de cancelar nuestras deudas enajenando nuestros bienes. Nuestra solvencia es tanto mayor cuanto el valor que podemos esperar por la venta de nuestras propiedades supera nuestras deudas. Cuando el valor de venta esperado es inferior a nuestras deudas somos insolventes. Liquidez y solvencia están relacionadas ya que si no tenemos liquidez, solo podremos enajenar nuestros bienes a precio de saldo y podríamos ser insolventes. Sin embargo la falta de liquidez puede ser solo temporal, debido a que hay un exceso de oferta o falta de demanda a corto plazo de lo que tenemos o producimos. Esta situación es la que se conoce como “crisis de liquidez” y si acreedores o prestatarios lo reconocen así, dispondremos de crédito para seguir funcionando hasta que aumente nuestra liquidez y podamos cancelar el crédito. Los intereses que estaremos dispuestos a pagar en esta situación serán bajos ya que habrá numerosos prestatarios deseosos de ofrecernos su dinero a cambio de un beneficio con la seguridad de que recuperan lo prestado en poco tiempo, en general los prestatarios buscan beneficio sin perder la liquidez. La situación es muy distinta cuando la falta de liquidez no es temporal, si lo que tenemos carece de valor a corto plazo o es muy difícil de enajenar. El valor de la Catedral de Santiago puede ser enorme, pero su liquidez es prácticamente nula. Cuando esto ocurre aparece un problema de solvencia, y esto es mucho más grave ya que los prestatarios no están seguros de recuperar la totalidad de su dinero, ni de que hagamos frente a los intereses de los créditos. En estas condiciones solo unos pocos prestamistas, los más arriesgados, estarán dispuestos a adelantarnos dinero y con tipos de interés muy altos, para recuperar lo antes posible su dinero vía intereses. Además, a diferencia de la “crisis de liquidez”, estos prestamistas no cuentan con la posibilidad de que devolvamos el crédito, por lo que no tienen el menor interés en que nos vaya bien y recuperemos nuestra liquidez. Son los especuladores. En el caso de España, una parte importante de nuestra riqueza es el parque inmobiliario, cuya liquidez es muy reducida a medio plazo, y el ritmo de creación de riqueza , el PIB, no crece sino que disminuye, al no disponer de fuentes alternativas al ladrillo para crear riqueza, por lo que los mercados consideran que tenemos un problema de solvencia y nuestros prestamistas son en gran parte especuladores. Conviene señalar que si el Reino de España dejara de pedir prestado o redujera las cantidades solicitadas, sería un signo de que aumenta nuestra liquidez y solvencia, y por lo tanto más inversores, sobre todo los que buscan inversiones seguras, nos ofrecería dinero y se alejarían los especuladores. Es decir somos sujeto de los especuladores, porque necesitamos más dinero del que ingresamos, y porque que no parece que vayamos a resolver la situación a corto plazo, y algo muy importante, de acuerdo con el Tratado de Maastrich, el déficit de un Estado Miembro no puede ser financiado por los otros Estados de la UE, y debe de financiarse acudiendo al mercado de capitales. La impresión de Euros, al ser la moneda común, para financiar el déficit es una forma de transferencia de dinero: Habría más Euros en circulación para la misma riqueza, y por lo tanto cada Euro, los del país que recibe el dinero, pero también los de las cuentas corrientes de alemanes, holandeses, etc. valdrían menos.

La Prima de Riesgo.

Como la mayoría de los países tienen Déficit Presupuestario, el tratado de Maastrich permite hasta un 3%, acuden a los mercados y dependiendo de su liquidez y solvencia consiguen dinero a un interés menor o mayor. Alemania se considera el país más solvente y por tanto el que paga el menor interés por el dinero que pide prestado. La diferencia entre el interés que paga un país y el que paga Alemania se llama Prima de Riesgo y se mide en puntos porcentuales, así 300 puntos de Prima de Riesgo de España, significa que cuando el Reino de España pide dinero prestado tenemos que pagar un 3% más de interés que Alemania. Sin embargo España no está solicitando dinero todos los días y a todas horas, así que: ¿Cómo es que la Prima de Riesgo varía de día en día y de hora en hora?. Este es uno de los casos de profecía auto cumplida del casino financiero. La deuda soberana se emite en forma de bonos con un valor nominal determinado y un plazo de devolución del nominal (años o meses) . Estos bonos se subastan periódicamente por el Tesoro Público, y se adjudican al interés más bajo posible con el que nos ofrecen comprar los bonos. Este mercado reglado en el que el vendedor puede decidir pedir menos o más dinero en función de la oferta o incluso cancelar la subasta se llama Mercado Primario de bonos. Los bonos una vez emitidos van a otros mercados no reglados, denominados Mercados Secundarios, en los cuales los bonos se intercambian. Si alguien que tiene un bono quiere venderlo puede ofrecerlo con un descuento en relación a su valor nominal, así un bono de 1000 €, se puede ofrecer a 995 €, o sea con un 0,5 % de descuento, con lo que el comprador pagaría 995 € por algo por lo que el Tesoro Público le va a dar 1000 €. Es decir considera que el interés del bono es bajo y lo compensa con el dinero que recibe por el descuento sobre el valor nominal. Por lo tanto si en estos Mercados Secundarios hay una gran oferta de bonos del Reino de España, quiere decir que los tenedores quieren deshacerse de ellos y para ello ofrecen un descuento sobre su valor nominal. Así, cuanto mayor es el descuento mayor es el interés que habría que ofrecer a los compradores de bonos ese día y hora para que compraran bonos de España, fijando de este modo la Prima de Riesgo. Los futuros compradores de bonos, cuando el Tesoro convoque la subasta, no van a aceptar una rentabilidad menor que la que obtienen en el Mercado Secundario así que se cumple la profecía y son los Mercados Secundarios no reglados los que marcan la Prima de Riesgo. El problema es que estos mercados secundarios se prestan a la especulación más desaforada, un ejemplo es la venta a corto en descubierto. Funciona así: Un especulador pide prestados por un día 1000 bonos de valor nominal 1000 € y paga por el préstamo 1 céntimo de Euro por cada Euro prestado, o sea 10,000 €. A continuación los ofrece en el Mercado Secundario y los vende con un descuento del 1 % a 990 €, obteniendo 990.000 €, pero esto desencadena una reacción de desconfianza de los “mercados” en España y los bonos terminan el día vendiéndose a 950 € , en ese momento el especulador los recompra pagando solo 950,000 €, y los devuelve al propietario. En esta operación obtiene un beneficio bruto de 40,000 € que descontado el alquiler de 10.000 € le da un neto de 30,000 €. Además como el precio del bono ha bajado, la Prima de Riesgo sube y en la siguiente subasta del Mercado Primario, el mismo especulador prestará dinero a un interés mayor. A los vaivenes de la Prima de Riesgo pueden no ser ajenos los países con mejor calificación, por ejemplo Alemania. Los tenedores institucionales de bonos de España al ver la inseguridad los venderán para comprar bonos más seguros, Alemania en nuestro ejemplo, con lo cual al aumentar la demanda de sus bonos puede ofrecer pagar un tipo de interés más bajo, a cambio de la seguridad que ofrece. Por lo tanto agitar la inestabilidad de los bonos españoles, o italianos, puede facilitar la financiación de Alemania. O sea que una vez atrapados por el déficit y el Euro, un país es presa de la especulación entrando en la.....

Espiral de Deuda.

En ausencia de otros factores, al incrementarse la Prima de Riesgo, aumenta el coste del servicio de la deuda y por lo tanto la deuda soberana y por lo tanto el déficit y por lo tanto la Prima de Riesgo y por lo tanto el servicio de la deuda en una espiral que termina cuando no es posible financiar el Déficit Presupuestario. A los bancos, se les cierra la financiación en el mercado interbancario y por lo tanto no disponen de dinero para sus operaciones, o bien lo obtienen pagando intereses muy elevados, lo cual reduce la competitividad de las empresas que reciben el dinero, lo cual reduce las exportaciones, lo cual aumenta el Déficit en la Balanza por Cuenta Corriente, lo que aumenta la Prima de Riesgo, lo que reduce la competitividad, lo que reduce la actividad económica, lo que reduce la creación de riqueza, lo que reduce los ingresos del Estado, lo que aumenta el Déficit Presupuestario, lo que aumenta nuestra necesidad de pedir dinero prestado, lo que aumenta la Prima de Riesgo en un ciclo que finaliza cuando no es posible atender el Déficit Presupuestario y la actividad del Estado y las empresas se detiene por falta de liquidez. Esta espiral es lo que ha ocurrido en Grecia, Irlanda y Portugal, que en el último instante detuvieron la catástrofe recibiendo prestamos del Fondo Monetario y del Fondo de Ayuda Europeo para financiar su déficit en lugar de acudir a los “mercados”. Su Prima de Riesgo sigue siendo muy alta pero irrelevante mientras no necesiten pedir más dinero. Un daño colateral de la Espiral de Deuda, es que con frecuencia una parte significativa de los bonos de deuda de un país los tienen sus bancos en el Balance valorados a su nominal. Cuando la Espiral de Deuda se activa el precio de los bonos está muy por debajo del nominal y los bancos deberían ajustar su balance. No lo hacen ya que serían insolventes, así que son bancos zombies que no pueden operar porque nadie les presta dinero. Para evitar esta situación, parte del dinero del rescate se entrega a los bancos, para que dispongan de liquidez. Lo que hace diferente a España para un rescate , es nuestro tamaño. El PIB de España es del orden de 1,4 billones de Euros mientras que el de Portugal es de 0,2 billones. Por lo tanto con un déficit público del 9 % del PIB, para rescatarnos serían necesarios del orden de 120.000 millones de Euros, si le añadimos lo necesario para mantener la actividad económica, teniendo en cuenta el tamaño de nuestros bancos, nuestro rescate supondría mucho más que elPIB anual de Portugal. Es decir no somos rescatables y por lo tanto la Espiral de Deuda en el caso de España terminaría con una suspensión de pagos, una quita a los acreedores y… el resto es difícil de imaginar. En esta situación, podríamos preguntarnos para que sirve la UE tal como está concebida, cual debe de ser nuestra relación con Europa en el futuro, o incluso, si podemos abandonar el Euro…